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Festival de Invierno

La ventisca teñía de blanco las pieles, correajes, vainas y capas de las dos figuras en la parte de atrás de la taberna. Las hojas de sus armas estaban tan afiladas que la nieve no podía posarse en ellas. -Hija de una hembra de chacal. Disponte a morir.- Dijo la mas grande de ellas, una Hacha de poderosos brazos cubiertos por tatuajes de serpientes marinas. -Mas te vale estar a bien con tu dioses porque pronto te vas a reunir con ellos. - Contesto la que llevaba un enorme sombrero esgrimiendo dos dagas largas de plata. Sus halitos formaban nubes alrededor de sus bocas y el fuego en sus ojos las hacia inmunes al frio reinante. La puerta se abrió de atrás inundando el callejón del jolgorio que reinaba en el local. Los parroquianos brindando, los cantos del bardo, los borrachos coreando. Uno de estos últimos paso entre ellas para vomitar entre los vacios barriles. Las duelistas lo fueron alternando sus fieras miradas entre ellas y el recién llegado. Este estaba tan bebido que c...

El gato no esta triste ni azul

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Hay una hora magica en la que los rayos del sol entran a traves de la ventana. En esos momentos nada me puede agradar mas que recibir en mi pelaje todo ese calorcito. Cuando estiro mis patas y alargo mi cola, los grandes piensan que estoy sonriendo. No es así, como sonríe un gato. Tenemos nuestras maneras. En mi casa los grandes  discuten en voz alta por todo y yo tengo que hacer gala de una gran paciencia para soportarlos. El piso donde vivo no es muy grande y aunque me esconda en los más recónditos recovecos, ya sea en los huecos del sofá o bajo la cama en la habitación del fondo, mis excelentes orejas me permiten escucharles aunque no sea mi deseo. Los gritos entre la hembra y el macho grandes a veces hacen referencia a mis apreciados excrementos. ¿Acaso no saben, ignorantes, que el arenero es mi jardín zen particular? La disposición de mis deposiciones obedecen a un patrón de belleza y simetría que nunca llegaran a apreciar. Sin contemplaciones de ningún tipo destruyen mi obra...

Lena voladora

Arrebujándose en su abrigo Lena le hizo frente al viento. En general el aire solía ser pacifico pero aquel atardecer amenazaba tormenta. El sol estaba oculto tras oscuras nubes. En el camino que estaba siguiendo, a la entrada del valle, solían haber corrientes de aire. En esos momentos eran insoportablemente violentas. Lena no pesaba mucho y se sonrió pensando en que podría salir volando. El viento era tan fuerte que tenía que hacer un esfuerzo para avanzar en su contra. Las solapas le palpitaban y agradecía tener el pelo recogido en un moño. En un instante se vio levantada del suelo. El estomago le dio un respingo que se eternizo durante su incesante ascenso. Grito como una loca intentando agarrarse a algo. A su alrededor solo había aire. Un viento tan fuerte que la llevaba directamente hacia los nubarrones en las alturas. Ver la tierra alejándose hizo que se desgañitara hasta quedar sin aliento. Se internó entre las nubes negras. El suelo quedo oculto. Lena intento recuperar...
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Este lo hice en plenos exámenes (ya me vale) y no esta terminado por que estoy ahora con el cuento de April

Sargento Pollo de Guerra

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   El infinito silbido de las bombas. Las estelas de humo que se elevaban tras las explosiones. Los incesantes destellos que precedían a los mortales proyectiles. Todo ello era percibido con una intensidad abrumadora. Todos los sentidos se abrían, se magnificaban, sin posibilidad de elección al horror.     Nunca antes, ante las cosas buenas de la vida, había prestado tanta atención. Con tiempo suficiente se olvidaría del sabor de la cerveza tomada en las terrazas de su pueblo natal. Pero nunca podría olvidar la visión del pecho, que subía y bajaba, del novato. Herido e inconsciente yacía en medio del campo de batalla. Seguía vivo en el centro del infierno. Solo era cuestión de instantes que algún puto trozo de metralla le volase la cabeza o un grupo de balas lo dejase como un colador.    El Sargento tenia la total certeza que ...

Princesa y Pesadilla

   Un día el Reino Malva despertó conmocionado. La apreciada hija del buen rey había desaparecido. El rey mando a su guardia personal a buscarla, todos los caballeros se aprestaron a ello. El castillo fue registrado de arriba abajo, así como los pueblos y bosques que había por alrededor. Pero nadie pudo dar con la pequeña princesa. La reina lloraba desconsolada y el Rey parecía haber envejecido de repente.    De repente resonó un griterío proveniente del patio. A través del cielo y como una flecha venia volando una caldera a modo de carruaje del que tiraban en lugar de caballos unas bestias alargadas y tentaculares. Cuando se poso dentro del terreno del castillo cientos de piqueros la rodearon apuntando con sus alabardas. El rey y la reina se asomaron a las escalinatas. La caldera abrió una portezuela y de ella salió un ser que era mitad hombre mitad légamo vestido con una levita de llena de manchas verdes.    -Saludos majestades.- Se retorció en una rep...

Ingeniero marciano

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Pos siempre me había hecho ilusión vivir en una granja marciana con su cúpula y todo eso. Porque terraformar esto, si que lo terraformaremos, pero anda que no, que noo va a costar esto de hacerse. Que no es grande el planeta ni na. Esto no es como replantar el jardín o la huerta. De momento si se tiene que salir: con traje. Y visores, polarizados al tope. Que aquí o te hielas de frio o te socarras de calor. Todo por la mierda de atmosfera que hay. Vamos que no hay na. Hasta que insuflen oxigeno aquí nos pueden dar las uvas. Yo estoy aquí por que tiene que haber alguien. Alguien humano. Yo tengo el titulo de ingeniería avanzada y un montón de carreras mas. En realidad lo tengo todo en un chip aquí en la testerola. Es muy fácil, sin exámenes ni na, tos los datos los tengo aquí metios. Lo que pasa que se necesita al menos un humano. Aquí todo son robots. Robots mineros. Sobre todo para el helio 3. Tambien hay robots terraformadores, un puñao, e incluso robots ingenieros como yo. Lo que ...